Latam-GPT es el primer gran modelo de lenguaje abierto creado específicamente para América Latina y el Caribe, liderado por Chile a través del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA). Se trata de una iniciativa inédita en la región, que busca ofrecer una alternativa gratuita y propia frente a los sistemas de inteligencia artificial dominados por empresas de Estados Unidos y Europa.
Su principal objetivo es reducir los sesgos presentes en modelos entrenados con datos del Norte Global y reflejar con mayor fidelidad las lenguas, culturas y realidades latinoamericanas.
El proyecto se construyó sobre una base de colaboración regional que involucró a 15 países, con aportes de instituciones públicas, universidades y empresas tecnológicas. El financiamiento inicial, cercano a los 550.000 dólares, provino principalmente del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Este esfuerzo colectivo permitió entrenar el modelo con datos locales, incluyendo variantes del español y portugués, así como referencias culturales, históricas y políticas propias de la región.
“Latam-GPT permite que América Latina se suba a la revolución de la IA como actor, desarrollando tecnología propia y demostrando lo que se es posible cuando la región trabaja unida”.
Álvaro Soto, Director de CENIA
La importancia de Latam-GPT radica en que representa un paso hacia la soberanía tecnológica. Hasta ahora, América Latina había sido principalmente usuaria de tecnologías desarrolladas en otros continentes, lo que limitaba la capacidad de adaptar soluciones a sus necesidades específicas. Con este modelo, gobiernos, universidades y empresas podrán desarrollar aplicaciones que respondan mejor a los desafíos locales, desde educación y salud hasta comunicación y servicios públicos.
Además, Latam-GPT busca democratizar el acceso a la inteligencia artificial. Al ser gratuito y abierto, cualquier institución o persona podrá utilizarlo como base para crear nuevas herramientas, sin depender de licencias costosas ni de plataformas cerradas. Esto abre la posibilidad de que pequeñas startups, comunidades académicas y organizaciones sociales puedan innovar con recursos propios, fortaleciendo la diversidad de voces y perspectivas en el ecosistema digital.
El camino hacia este resultado fue posible gracias a una visión compartida de que la inteligencia artificial no debe ser solo una tecnología importada, sino también un espacio de creación regional. La coordinación entre países permitió superar barreras de infraestructura y conocimiento, consolidando un proyecto que refleja la identidad latinoamericana en el ámbito tecnológico. Este esfuerzo también marca un precedente para futuras colaboraciones en ciencia y tecnología dentro del continente.
De cara al futuro, Latam-GPT se proyecta como una plataforma en constante evolución. Se espera que continúe ampliando su entrenamiento con más datos locales, integrando lenguas indígenas y fortaleciendo su capacidad de comprensión de contextos sociales y culturales diversos. Asimismo, se plantea como un punto de partida para que América Latina desarrolle otros modelos de inteligencia artificial en áreas específicas, consolidando un ecosistema tecnológico propio que combine innovación, inclusión y soberanía digital.