Lo que empezó como un meme terminó captando la atención de la compañía, así que Meta decidió transformar una dinámica nacida de la inconformidad en una herramienta oficial dentro de Threads. Desde su lanzamiento, la red social recibió críticas por la manera en que su algoritmo seleccionaba el contenido del feed. Como respuesta, los usuarios comenzaron a escribir publicaciones dirigidas al sistema con la fórmula “dear algo”, pidiendo más contenido de un tema específico.
La novedad es que ahora esa práctica se ha convertido en una función real. Cada vez que alguien redacta un post con la frase “dear algo” o “querido algoritmo” pidiendo que te junte con gente con ciertos intereses, el algoritmo ajusta las recomendaciones durante tres días para priorizar lo solicitado. De esta forma, los usuarios pueden influir directamente en lo que aparece en su feed sin necesidad de explorar configuraciones ocultas o complejas.
El objetivo de Meta es ofrecer un control más inmediato y sencillo sobre la experiencia en Threads. La compañía busca que la interacción cotidiana con el algoritmo se convierta en una vía de personalización, permitiendo que los usuarios adapten su consumo de contenido de manera rápida y flexible. Esta decisión refleja un intento de responder de forma directa a la retroalimentación de la comunidad.
Al mismo tiempo, la estrategia marca un punto de diferenciación frente a otras plataformas como X. Mientras la competencia se centra en debates sobre moderación y alcance, Meta convierte las quejas en producto y demuestra que incluso las críticas pueden ser un motor de innovación. Threads se posiciona así como una red social que escucha y actúa en función de las tendencias de sus propios usuarios.
¿Y tú, usas Threads?